17 octubre, 2021

Bukele se autodenomina “Dictador de El Salvador” en Twitter

El presidente Nayib Bukele cambió su perfil en Twitter y se autodenominó “Dictador de El Salvador” en lo que algunos ven como un juego para ridiculizar a quienes lo señalan de autoritario y que sus opositores consideraron una actitud infantil.

Bukele, que en el pasado ya había puesto en su perfil la foto de la película “Dictador”, sorprendió a sus 2,9 millones de seguidores en Twitter en medio de señalamientos de la oposición, grupos de la sociedad civil y organismos internacionales que lo acusan de atentar contra la independencia de poderes en la nación centroamericana.

“Cambiar su perfil de Twitter para autodenominarse dictador de El Salvador es una conducta muy infantil del presidente de la república a la cual no creo que le debemos de dar mucha importancia. Muestra una profunda ignorancia y desprecio hacia nuestra historia sobre todo en el mes de nuestro bicentenario” de la independencia, dijo a The Associated Press el diputado Johnny Wright Sol, del partido Nuestro Tiempo.

“Es parte de la estrategia del presidente… de tratar de ridiculizar los señalamientos que desde sociedad civil o de la oposición se le hacen”, agregó el abogado Eduardo Escobar de la organización no gubernamental Acción Ciudadana, un grupo especializado en controlaría social.

La Casa Presidencial no respondió a una solicitud de comentarios de la AP.

Bukele también arremetió contra la oposición y quienes, afirmó, la están financiando.

“Dictadura dicen, quiero preguntar ¿cuál dictadura? ¿En qué sentido es una dictadura? ¿Cuándo ganamos muchos diputados? ¿O acaso los políticos no son supuestamente, y de acuerdo con nuestra constitución, representantes del pueblo”, dijo el mandatario en una cadena nacional de radio y televisión.

Y agregó que “hemos visto cómo muchos gobiernos que nos acusan a nosotros reprimen a su población, les lanzan gases lacrimógenos, golpean, arrestan”.

El mandatario aseguró que quienes marcharon en su contra el 15 de septiembre “fueron a luchar contra una dictadura que no existe y, sin embargo, hay muchos en la comunidad internacional que la siguen vendiendo. Muchos incluso viven en países que, si pudieran, serían dictaduras”.

Miles de personas salieron a las calles de la capital salvadoreña la semana pasada para protestar contra el gobierno de Bukele por la adopción del bitcoin como moneda de curso legal, la reelección presidencial y lo que consideran un irrespeto a la separación de poderes.

Fue la primera protesta masiva contra la administración de Bukele, quien asumió el 1 de junio de 2019 para un periodo de cinco años.

Bukele, de 40 años, es un experto en el manejo de las redes sociales y muchas de las decisiones oficiales las da a conocer a través de Twitter.

Desde que ganó la elección presidencial en 2019 Bukele ha utilizado esa red social para despedir a sus adversarios que ocupaban puestos en el gobierno y también a decenas de sus familiares.

También criticó constantemente al resto de los podres del Estado y rechazó la mayoría de las resoluciones de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia hasta que los diputados la modificaron.

Además confrontó directamente con la Asamblea Legislativa, controlada por el bloque mayoritario de los partidos opositores Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y Partido Democracia Cristiano (PDC), que rechazaron la mayoría de sus iniciativas para combatir la pandemia.

El 1 de mayo convulsionó la la política cuando la nueva Asamblea Legislativa controlada por el partido oficialista Nuevas Ideas destituyó de un plumazo a los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y al Fiscal General y en la misma jornada nombró y juramentó a los sustitutos que, según la oposición, son abogados sumisos al gobierno.

Pero la situación se agravó cuando los diputados reformaron la Ley de la Carrera Judicial facilitando que la Corte Suprema de Justicia pueda despedir jueces y magistrados mayores de 60 años o con 30 de servicio. También pueden trasladarlos a otros puestos. Los opositores aseguran que buscan nombrar “jueces a la medida” del gobierno.

Los jueces pidieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que exija a El Salvador la suspensión de la vigencia de las reformas y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos que emita medidas cautelares debido a la gravedad y urgencia que provocan lo que consideran violaciones a sus derechos.

Pero Bukele recordó que en 2019, cuando ganó la presidencia, la gente decidió terminar el bipartidismo que en los últimos 30 años gobernó El Salvador y advirtió que seguirá adelante con la transformación que necesita el país sacando a “los corruptos”.

“Si el pueblo les otorga el poder para hacer cambios y el pueblo exige esos cambios, sería no menos que una traición no hacerlo”, manifestó en un mensaje a los salvadoreños.

AP

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