Desesperación por falta de ayuda entre damnificados de Bilwi

La ayuda internacional comenzó a llegar a Nicaragua apenas se despejaron los nubarrones dejados por Iota, el huracán que golpeó con furia el noreste del país centroamericano a inicios de esta semana. Sin embargo, cinco días después, en barrios y albergues de refugiados de Bilwi, la capital regional del Caribe norte, muchos claman por alimentos, medicinas y abrigo.

Uno de los primeros en acudir en auxilio de las víctimas de los poderosos ciclones Eta e Iota fue Alemania, que envió asistencia humanitaria junto a España, Taiwán, Estados Unidos, Suiza y los principales organismos financieros multilaterales.

Tras el paso de Eta, el pasado 3 de noviembre, el Gobierno alemán entregó un millón de euros a través del Programa Mundial del Alimentos (PMA), de los cuales 400.000 fueron para Nicaragua. Apenas dos semanas más tarde, tras la abrumadora devastación dejada por Iota, la ayuda germana aumentó en otros dos millones.

“Ya tenemos 3.567.000 euros para Centroamérica”, dijo en entrevista con DW el embajador alemán en Managua, Christoph Bundscherer. “Podemos decir que los países más afectados son Nicaragua y Honduras, así que recibirán la mayor parte de los últimos dos millones de euros”, detalló.

Alemania es uno de los países de la Unión Europea que ha aprobado sanciones contra altos funcionarios y allegados al presidente Daniel Ortega, por considerar que se cometieron graves violaciones de derechos humanos tras la revuelta social de 2018. Sin embargo, Bundscherer dijo que su gobierno brinda ayuda “donde los seres humanos la necesitan”.

“Esto es completamente independiente de la situación política. La ayuda humanitaria no es una ayuda política, va para los más necesitados que han sufrido tanto”, agregó el embajador. No obstante, precisó que la ayuda no es entregada directamente a los gobiernos sino al Programa Mundial de Alimentos (PMA), que administra su distribución.

Bilwi pide apoyo

Según imágenes difundidas por la televisión estatal, el gobierno de Ortega ha escoltado furgones con ayuda alimentaria del PMA hasta la costa Caribe, donde el huracán obligó a la evacuación de hasta 61.000 personas. Si bien muchas han retornado a sus lugares, otras aún permanecen en albergues.

El pasado jueves, Guillermo González, director del Sistema de Atención de Desastres (Sinapred), anunció que una caravana de 20 furgones había salido con 300 toneladas de víveres y avituallamiento para Prinzapolka, Rosita, Bonanza y Siuna, todos municipios afectados en el Caribe norte. Sin embargo, la ayuda para Bilwi apenas se estaba preparando, según explicó.

DW solicitó información sobre el tema a la asistente de la vicepresidenta y vocera oficial, Rosario Murillo, pero no se obtuvo respuesta. Entretanto, la tristeza y el desaliento se apoderan de los damnificados en esa pequeña ciudad de más de 60.000 habitantes, donde no aún no existe una cifra oficial de daños, pero la devastación es abrumadora. Entre escombros y árboles caídos, la desesperación por un techo o un plato de comida aumenta con las horas.

Con información de DW

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