3 diciembre, 2021

Diez cascos azules egipcios heridos por disparos de la guardia presidencial en República Centroafricana

Diez cascos azules egipcios de la Misión de Naciones Unidas en República Centroafricana (Minusca) fueron heridos este lunes por disparos de la guardia presidencial en Bangui, anunció este martes la ONU, que condenó «un ataque deliberado e incalificable».

«Los elementos de la Unidad de Policía Constituída egipcia», que circulaban en un autobús, «sufrieron nutridos disparos de la guardia presidencial sin aviso previo ni respuesta alguna, cuando no estaban armados», aseguró la ONU en un comunicado. Dos de ellos resultaron heridos de gravedad.

Al abandonar la zona después de los disparos, a unos 120 metros de la residencia presidencial, el autobús «golpeó a una mujer que perdió la vida», añadió la Minusca, que «expresó sus condolencias a la familia de la víctima durante una reunión al final del día».

– Autobús claramente identificado –

Dichos cascos azules de la unidad de policía habían llegado ese mismo día del aeropuerto de Bangui en el marco de la rotación periódica y el despliegue de las tropas en la República Centroafricana.

Se dirigían a su base en un autobús claramente identificado «con las iniciales UN», según Vladimir Monteiro, portavoz de la Minusca.

Solicitadas por la AFP, las autoridades centroafricanas no respondieron el martes a mitad del día.

En octubre, el jefe de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, había denunciado «incidentes hostiles» contra el personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, en los que participaban «fuerzas de defensa y de seguridad desplegadas bilateralmente».

Según la organización, los ataques contra su personal pueden «constituir crímenes de guerra».

Las Naciones Unidas también habían denunciado «la persistencia de campañas de desinformación» contra la Minusca. «Tales acciones impiden el cumplimiento del mandato, ponen en peligro las vidas de los cascos azules y están en contradicción con los compromisos del presidente Faustin Archange Touadéra y del gobierno», afirmó Guterres, reclamando a las autoridades centroafricanas «medidas concretas» para ponerles fin.

También se refirió a «violaciones graves», como la «obstrucción de la libertad de circulación de las patrullas de la Minusca, la detención o encarcelamiento de (sus) miembros, las amenazas y los intentos de registrar vehículos y residencias del personal de las Naciones Unidas».

Entre el 1º de junio y el 1º de octubre, las Naciones Unidas registraron siete ataques hostiles contra miembros de la Minusca y 18 casos de hostigamiento en las carreteras por parte de las fuerzas nacionales de seguridad.

Clasificado como el segundo país menos desarrollado del mundo por las Naciones Unidas, la República Centroafricana se vio sumida en una sangrienta guerra civil tras un golpe de Estado en 2013.

El conflicto continúa, pero disminuyó considerablemente en los últimos tres años, a pesar de que gran parte del territorio sigue eludiendo el control central.

AFP

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