Iota se degradó a tormenta tropical pero sigue dejando destrucción en Nicaragua

Iota se degradó el martes a tormenta tropical tras tocar tierra la víspera como un poderoso huracán y azotar con fuerza una vasta zona del norte y Caribe de Nicaragua, donde provocó inundaciones, destruyó un número no determinado de viviendas y dejó incomunicados a por lo menos 35 municipios, muchos de los cuales permanecen sin energía eléctrica.

Los efectos de Iota se extendían por varias zonas de Centroamérica y se espera que más tarde el ojo pase sobre Honduras y aunque se degradó, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos estima que al menos hasta el jueves existen riesgos de provocar inundaciones “catastróficas” y deslaves.

La magnitud de los daños aún no era clara debido a que las zonas afectadas se quedaron sin electricidad, teléfono o servicio de internet, además de que los fuertes vientos dificultaban la comunicación por radio.

Iota se aproximó a Nicaragua el lunes como un huracán categoría 5 y se degradó a 4 antes de tocar tierra por la noche en la zona costera cercana a Puerto Cabezas, también conocida como Bilwi, en Nicaragua.

La tormenda se ubicaba al mediodía del martes a 106 kilómetros de Tegucigalpa, la capital de Honduras, y presentaba vientos máximos sostenidos de 105 kilómetros por hora (65 millas por hora) y se movía a 19 kilómetros por hora (12 millas por hora).

En un informe preliminar, Guillermo González, director del estatal Sistema de Atención de Desastres, dijo que el ciclón provocó “caída de árboles, postes de luz y techos” de viviendas, iglesias y locales públicos, aunque aseguró que hasta el momento no se han reportado personas fallecidas.

Asimismo, las comunicaciones quedaron interrumpidas en Bilwi y la mayoría de los poblados de la región, donde el Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) registró “serias afectaciones a los servicios” de telefonía e internet, además de cortes en el suministro de energía eléctrica por la caída de postes a causa de los vientos.

Telcor indicó en un comunicado que al menos 35 municipios de cinco departamentos del norte y del litoral caribe norte, entre estos Matagalpa, Jinotega, Bluefields, Nueva Guinea y Nueva Segovia, están incomunicados.

Marcio Baca, director de Meteorología, dijo que el huracán mantiene vientos de unos 130 kilómetros por hora y se desplaza a 15 kilómetros hacia el noroeste con dirección a Honduras, donde se espera que llegue en la noche como una tormenta tropical.

Baca señaló que el impacto de Iota es severo debido a que las lluvias se han acumulado y los suelos en el Caribe norte están saturados hasta en un 95%, dejándolos propensos a nuevos deslizamientos de tierra e inundaciones. En la zona el gobierno mantiene la alerta roja y la prohibición de zarpe para embarcaciones civiles.

Si bien los mayores estragos han ocurrido en el Caribe norte, el gobierno informó inundaciones en la sureña provincia de Rivas, donde el río Ochomogo aumentó de nivel y obligó a la evacuación de un número no determinado de personas, dijo González.

Señaló que las inundaciones bloquearon la carretera de entrada al balneario de Tola, en el sur, y que las autoridades monitorean también la situación en la isla de Ometepe, situada dentro del también sureño lago Cocibolca, debido al riesgo de deslizamientos.

González confirmó que más de 40.000 personas fueron evacuadas de sus viviendas, de éstas 38.000 solamente en Bilwi.

En Bilwi, el empresario Adán Artola Schultz se apoyó en la entrada de su casa mientras fuertes ráfagas de viento y lluvia arrastraban el agua a torrentes por la calle. Observó con asombro cómo el viento arrancaba la estructura del techo de metal de una casa de dos pisos y la volaba como si fuera papel.

“Es como balas”, dijo sobre el golpeteo de las estructuras de metal en el viento. “Es doble destrucción”, agregó, refiriéndose a los daños causados por Eta.

“La situación se ve exacerbada por el hecho de que Iota toca tierra en casi el mismo lugar donde lo hizo el huracán Eta de categoría 4 hace menos de dos semanas”, indicó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en un comunicado.

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