Vacuna rusa contra la COVID-19 arroja resultados positivos en primer ensayo

La vacuna rusa se somete al escrutinio de la ciencia con la publicación en la revista médica The Lancet de sus resultados en las primeras fases de ensayo clínico.

Tras el polémico anuncio por parte del presidente Vladimir Putin de que Rusia había desarrollado una vacuna contra la Covid-19 segura y eficaz, se muestran ahora los primeros datos (revisados por científicos independientes) que avalan esas afirmaciones.

La publicación médica The Lancet expone los hallazgos de la fase 1 de dos estudio clínicos en los que se probó la inmunización rusa, una vacuna que se administra en dos dosis; también informa sobre resultados preliminares de eficacia obtenidos en una fase 2. La vacuna se muestra segura y produce respuesta inmune, medida tanto en la aparición de anticuerpos como en la inmunidad celular.

El estudio detalla los primeros hallazgos arrojados por dos ensayos clínicos (Sputnik V) en su fase temprana, en los que han participado 76 personas, sobre vacunas no aleatorias.

El grupo de expertos encontró que dos formulaciones -una congelada y otra liofilizada- de una vacuna que consta de dos partes son “seguras”, pues no identificaron reacciones adversas de gravedad en más de 42 días e indujeron respuestas de anticuerpos en todos los participantes en un plazo de 21 días.

Los resultados secundarios de los ensayos (no tan relevantes como los primarios) también llevaron a pensar, según esto, que las vacunas producen asimismo, en un plazo de 28 días, la respuesta de la denominada célula T, que detecta y mata patógenos invasores o células infectadas.

El estudio explica que la vacuna incluye dos vectores de adenovirus -el llamado “tipo 26 de adenovirus humano recombinante” o rAd26-S y el “tipo 5 de adenovirus humano recombinante o rAd5-S-, modificados para expresar la “proteína del pico” SARS-CoV-2, herramienta clave que el virus utiliza para invadir las células humanas.

En las pruebas, se debilitaron los adenovirus a fin de que no se puedan replicar en células humanas y no puedan provocar enfermedades (ya que, en general, causan habitualmente el resfriado común).

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